MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01C5E257.294420D0" Este documento es una página Web de un solo archivo, también conocido como archivo de almacenamiento Web. Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento Web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos, como Microsoft Internet Explorer. ------=_NextPart_01C5E257.294420D0 Content-Location: file:///C:/2668C637/0007.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
LA
PSICOMOTRICIDAD COMO ALTERNATIVA DE REIVINDICACIÓN DE LA IMPORTANCIA=
DEL
CUERPO Y EL MOVIMIENTO PARA EL DESARROLLO HUMANO
Dr. (Ph. D): &Aacut=
e;lvaro
José Gracia Díaz
Profesor Universidad
Pedagógica Nacional
Resumen
Partiendo de los conclusivos de investigaciones anteriores, se identifica que la crisis epistemológico-conceptual de la Educación Física se reproduce en los escenarios cotidianos y = en las prácticas pedagógicas. Lo anterior se evidencia en la fal= ta de relevancia cultural, crisis de identidad, sentido deteriorado del profesionalismo con una baja general en la autoestima de la profesió= n en Educación Física, carencia de grupos de estudio que sistemati= cen sus prácticas pedagógicas y sus actividades en los escenarios cotidianos en que se implementan, obteniendo, de ésta manera, como resultante, una episteme que comunique un mensaje relevante a un grupo significativo y busque progresivamente deconstruir el escepticismo acerca d= el valor académico de la Educación Física y el marcado pesimismo por su futuro. En este sentido, el problema no se queda só= lo en que hay un débil compromiso con la enseñanza, pues, lo más grave, es que la comunidad de educadores físicos no se compromete con la principal función del profesor de Educación Física, que es la de ayudar a sus estudiantes a aprehender[1]. Como consecuencia de la ausencia de un compromiso real con la enseñanza, se presenta un vacío general de aprendizaje en las clases. Por eso, la Educación Física no logra el perfil de una efectiva actividad educativa.
Los aportes y reflexiones proporcionados durante el seminario posdoctoral, dirigido por el doctor Hugo Zemelman, se correlacionaron con el trabajo de indagación que cada integrante implementó (de acue= rdo al interés investigativo propio de su saber específico) y, paralelamente al seminario, se proyectaron, en el caso particular a lo que históricamente se ha representado el dualismo mente-cuerpo, que ha influido significativamente en la falta de reconocimiento y relevancia soci= al hacia la Educación Física. Así, el doctor Hugo Zemelman explicó con una magistral ejemplificación, cuando dijo que “...el problema de la Educación Física está cent= rado en el dualismo (mente-cuerpo), porque si un estudiante no aprueba matemáticas, biología o química, es socialmente censur= ado debido a que son saberes que pertenecen a la mente, mientras que si no apru= eba Educación Física no p= asa nada, porque pertenece al cuerpo que siempre ha sido considerado pecami= noso y torturado por la Iglesia, la escuela y la moral”.
El cerebro necesita del movimiento para su organización= , como lo plantea Kurt Meinel[2] <= span lang=3DES-CO>cuando escribe que, “desde tiempos remotos la humanidad comenzó a valerse del movimiento para hacer algo útil, para trabajar, solucionando los incontables problemas por el movimiento, en el quehacer práctico, pensando empíricamente, haciendo que la mano se dejara aconsejar por la cabeza y la cabeza = por la mano. La psicomotricidad como intervención educativa es un instrumento que parte desde cuerpo en una invitación a una nueva man= era de conocer el mundo, a no cerrarse a sus formas, matices, olores y texturas= . Es una invitación a elaborar un creativo aprendizaje haciendo que la persona sea su propio forjador”.
Aquí, es fundamental plantear que la psicomotricidad na= ce como un esfuerzo por superar la concepción dualista cartesiana del hombre, con el fin de recomponer y respetar su unida[3]. Porque un individuo debe considerarse dentro de un contexto íntegro y global, que surge como resultado de distintos procesos que= se dan a lo largo de su evolución. Cuando se hace referencia a la parte motriz, se orienta hacia lo biológico, debido a que se refiere al proceso de maduración orgánica del cuerpo, su estructura y funcionamiento, que se desarrolla en una parte ambiental, que señala= el medio y las condiciones que se pueden dar dentro de él. Ambos proces= os dependen uno del otro y se dan a la vez, no en forma paralela, sino en conj= unta armonía.
La mano es el miembro responsable del acto físico cread= or, porque ha sido históricamente constructora del mundo humano y de su inteligencia en una dinámica, en la que se pueden identificar tres aspectos: 1. por medio de las manos es posible conocer mejor los objetos del medio, percibiendo su textura, peso y temperatura, informando el grado de tensión tónica necesaria para su manipulación= ; 2. la mano, como órgano creador= , es el medio de la materialización perfecta de la inteligencia humana y es, a partir de ella, que el interior se expresa materialmente y, 3. la creación, a partir de las manos, permite ver de manera clara y armoniosa la relación entre una entidad interna e intangible –la psique–= con un externa y física –el cuerpo–.
“La motricidad fina, junto con otros factores, permite entrever y tener en cuenta cómo el cerebro integra, procesa y elabora información, debido a que, como órgano de aprendizaje, no sólo recodifica la informaci= ón sensorial, transformándola en un sistema de conceptos, sino que también establece planos, programas y formas de control conscientes = de las acciones”[4].
La búsqueda de una reflexión importante para la Educación Física radica en “la psicomotricidad como alternativa de reivindicación del cuerpo y el movimiento para el desarrollo humano”, mostrando la Educación Física como camino de humanización, que considera al ser humano un órgano biológico, producto de la evolución, que se ha convertido en sujeto social y cultural preferentemente, considerando el carácter aleatorio de los procesos evolutivos, al seguirle el rastro al desarrollo h= umano a lo largo de incontables milenios, que significa ahondar sobre el misterio= del origen de la vida y, como dice Barrow,[5] es identificar su transformación en un animal con cual= idades de tipo divino. Desde estos planteamientos, se puede comprender el paso cualitativo que permitió a esta especie “ser más que cuerpo”, como lo planteó José María Cagigal[6]. Por eso, el concepto anterior puede interpretarse como una maravilla de la galaxia, producto de la evolución terrenal, desarrol= lada en el universo a través de innumerables miles de años.=
Summary
Departing from the conclusive ones belonging=
to
previous investigations, in that it is&nbs=
p;
identified that the epistemological conceptual educational Physical
crisis is reproduced at quotidian scenes and in pedagogic practices.=
The a=
bove
becomes evident in the lack worthy of consideration cultural, crisis of
identity, sense deteriorated of professionalism with a low general in the
self-esteem of the profession in Physical Education, scarcity of groups of
study that they systematize his pedagogic practices and his activities at t=
he
quotidian scenes that they take effect in, obtaining, of this manner, like
resultant, an epísteme that he communicate a significant group a
relevant message and look for deconstructing progressively scepticism
about the academic educational value Physical and the marked pessimism for =
his
future. In this sense, the problem does not remain only upon that there is a we=
ak
commitment with teaching, because the gravest the fact is that the communit=
y of
educating physiques does not acquire a compromise with the principal show o=
f the
professor of Physical Education, that is the one with helping his students =
to
apprehend to[7]. As a consequence of the
absence of a real commitment with teaching, an empty learning general at
classrooms shows up, that's why Physical Education do not achieve an effect=
ive
educational activity's profile.
The contributions and reflections given duri=
ng
the post-doctoral seminary, directed by the doctor: Hugo Zemelman and in phase
with the fact-finding work that each member was going with implementing
(according to his investigating interest own of his specific knowledge),
parallelly to the seminary, body and the fact that he has influenced
significantly the lack of recognition and social relevance toward Physical
Education projected in this particular case so that historically mind has
imagined the dualism and than the doctor: Hugo Zemelman explained it
with a masterful exemplification, in an one belonging to expert advices whe=
n he
said: ... the Physicist watches the educational problem he is centered on dua=
lism
(mind body), because, if a student does not approve mathematics, biology or
chemistry is socially censured owed to than with knowledges that they belon=
g to
the mind, while if not he approves Physical Education nothing does not happen, because it belongs to the body that al=
ways
has been considered sinful and tortured for the church, the school and mora=
ls.
The brain is in need of the movement for his
organization, as Meinel Kurt[8], whe=
n he
writes presents it than “from remote times humanity began to make use=
of
the movement to do something useful, in order to work, solving the countless
problems for the movement in the practical duty,, thinking about empiricall=
y, doing that it be allowed to the hand s=
uggest
for the head and the head for the hand. The psychomotivity like educational intervention is an instrument that departs from body =
in
an invitation to a new manner to know the world, to not to close to his for=
ms,
shades, smells and textures. It is an invitation to elaborate a creative learni=
ng
doing that the person be her own forger ”.
Here to present it is fundamental than the <=
/span>psychomotivity=
span> the dualist is born like an effort to surpass the conception Cartesian=
of
the man with the aim of reassembling and to respect his unit (BOSCAINI Fran=
k,
2002)[9] Beca=
use an
individual must consider himself within a wholesome and global context, tha=
t it
comes as a result of distinct processes that take place to I deliver it of =
his
evolution. When the person giving a reference moves to the driving part he shows a
trend towards the biological, because he refers to the process of organic
maturation of the body, his structure and functioning, that he develops in =
an
environmental part, that he indicates the midway and the conditions that can
take place within him. Both processes depend one of the other and they de=
vote
themselves to the time, no simultaneously, but in united harmony.
The hand is the responsible limb of the phys=
ical
creative act, because has been historically construction of the human world=
and
of his intelligence in a dynamics, that they can provide evidence of identi=
ty
in three aspects: 1. By means of hands it is possibl=
e to
know the objects of the mi=
dway
perceiving his texture better, I weigh and temperature, informing the grade=
of
invigorating necessary tension for his manipulation; 2. I gush it like creative organ, <=
/b>the
midway becomes of the perfect materialization of human intelligence and it =
is
as from her that the inside is expr=
essed
materially and 3. The creation as from hands permits seeing of obvious and harmonious manner the relation<=
/i> among an internal and intangible
entity –the body– with one exteriorize and physics the psyche -=
.
The thin motivity along with another factors
permits Glimpsing And having In account like the brain whole, process And t=
he
recodifica elaborates information, because I eat learning organ, not only t=
he sensorial information, turning her into A system of concepts, but also it establishes diagrams, programs and conscious forms=
of
control of stock[10].
The quest of an important reflection educationally Physics consists in =
The psychomotivity=
span> like alternative of redemption of the body and the movement for human
development, showing the Physical Education like on the way to humanization,
that he considers the human being a biological organ evolution's product, t=
he
fact that he has become social and cultural subject preferentially, conside=
ring
the randomness of evolutionary processes, when tracking down human developm=
ent
to I deliver it of countless millennia, the fact that he means delving into=
the
mystery of the origin of life and I eat says Barrow (1992)[11] is to
identify his transformation in an animal with attributes of divine type. The
qualitative step that permitted this sort being body more than can understa=
nd
itself from these proposals as José María Cagigal presented it
(1979)[1=
2]
That's why, the previous concept can be interpreted as a wonder of the gala=
xy
itself product of worldly evolution developed in the universe to crosswise =
of
innumerable thousands of years.
El proceso evoluti=
vo del
sistema motor, la concepción de cuerpo, la psicomotricidad y la
educación física hacia el desarrollo del potencial humano,
multidimensional y unitario
Desde el inicio del proceso evolutivo humano ha es= tado presente el sistema motor, como lo sig= ue estando en la actualidad, = y ha sido el sistema motor el que ha motivado el proceso en una reacción en cadena que aún hoy continúa y que se puede afirmar que proseguirá, siempre y cua= ndo la especie humana tome conciencia de su condición terrenal-universal= y redireccione su existencia, estableciendo condiciones naturales y socio-culturales que le permitan continuar sobreviviendo como especie.
En el cuerpo humano, ninguno de estos sistemas (digestivo, excretor, respiratorio, circulatorio) están directamente bajo el control voluntario de la mente, aunque puedan verse afectados por l= as emociones y las tensiones psicológicas. Por tanto, la única f= orma que tienen de desarrollarse y fortalecerse, así como de mantenerse, = es mediante del ejercicio de los músculos esqueléticos voluntari= os y, en especial, de los grandes músculos y músculos fundamenta= les del tronco y porción superior de piernas y brazos[13].
Así, el movimiento es una necesidad b&aacut= e;sica de la vida y, por ende, del desarrollo humano. Esta condición se ha = ido insertando profundamente en la naturaleza de la humanidad a lo largo de tie= mpos inmemoriales, durante los que operaron los procesos para convertir al ser humano en un ser activo en movimiento, que ha trascendido sus límites biológicos, y cuya condición ha perdurado durante los últimos miles de años.
Como lo ha afirmado Hugo Zemelman[14], antiguamente se consideraba que el cuerpo era el habitáculo del alma y su formación y desarrollo debía estar encaminada al cuidado de ésta. Por siglos, se torturó al cuerpo negando sus sentidos y capacidades para= que no expresara afecciones grotescas o soeces, que no estuvieran de acuerdo co= n la idiosincrasia cultural de la época. En oriente, los antiguos monjes soportaban extensas jornadas de inanición para que el cuerpo y sus necesidades orgánicas no interfirieran los procesos de meditaci&oacu= te;n y búsqueda espiritual.
Hoy día, se percibe que el objetivo de las corrientes de educación tradicional se centraliza en la preparación de ciudadanos laboralmente capaces, efectivos y funciona= les, en un mundo que maneja un ritmo de vida aceleradísimo y donde, en consecuencia, no hay tiempo de dete= nerse a sentir el cuerpo, sus achaques y reclamos debidos al afán y olvido hacia él. Por eso, se hace necesaria una intervención educativa en la que se rescate el verdadero sentido de lo humano en lo referente a su capacidad de imaginar, crear y sentir por medio del cuerpo y= el intelecto.
Es fundamental, en el ámbito escolar, recon= ocer y entender el cuerpo y el cerebro como una unidad de acción y, en consecuencia, los estudiantes deben ser educados como conjunto. Las ciencias gozan de un espacio privilegiado en los programas educativos, mientras las artes apenas parcialmente si aparecen. Se ha olvidado la gran dimensi&oacut= e;n de la facultad de expresión y creación, sistematizando el cue= rpo en ecuaciones y laboratorios. Con todo, no se tiene la intención con esto de desvalorizar la ciencia, sino hacer ver que la ciencia ha desplazado notablemente las artes humanas y sociales.
Con dificultad, algunos educadores, como adecuadam=
ente
lo plantea Francisco Cajiao[15], comprenden que no hay justificación para imponer la q=
uietud
y el silencio en las aulas buscando una mayor concentración y eficac=
ia
en la asimilación de los contenidos escolares. El cuerpo es intelecto y la imaginación es la ventana hacia =
la
ciencia; somos cuerpo y por eso tenemos que empezar por el cuerpo una
educación hacia y a través del cuerpo, aun cuando ello parezca
salirse de los cánones de la enseñanza actual, pero generando
nuevas experiencias, nuevos aprendizajes y nuevos modelos de desarrollo. La psicomotricidad enfoca la
educación hacia una corriente que eduque y empiece desde el cuerpo,
enseñándole al niño a valerse y a expresarse por su pr=
opio
movimiento e interés.
El cuerpo es el punto de partida de la maduraci&oa= cute;n del individuo y es donde se inscribirán las vivencias positivas y negativas que enfrentará a lo largo de su historia. La psicomotricidad retoma los valores marginados, presentes en el movimiento humano y reconocerá sus funciones comunicativas, afectiva= s y fisiológicas. La psicomotricidad es una cualidad única en la especie humana, siendo la integración perfecta entre lo evidente, lo físico, y lo intangible, que corresponde a la psique. =
La base biológica de la vida humana se mani= fiesta de forma más notoria en el sistema nervioso. El movimiento no aconte= ce en el vacío, sino que debe ser iniciado por un estímulo de algún tipo o por los procesos de pensamiento. Los centros nerviosos = se han fortalecido mediante la acción de músculos, de tal forma = que, en el proceso evolutivo, se desarrollaron grupos musculares fundamentales, encargados de la postura y el transporte, denominados patrones generales de movimiento[16]. Estos músculos, desde la perspectiva filogenética, son los más antiguos y más resistentes, y sus movimientos se conocen como actividad de la musculatura mayor. Esto significa que las adaptaciones posturales constituyen la base de todos los movimientos y, junto con las de transporte, establecen los patron= es de movimiento para afrontar la fuerza de gravedad.
De igual manera, los patrones especiales de movimi= ento o de manipulación, se expresan en la acción de la musculatura m= enor que controla las manos y otros movimientos periféricos[17]. En un contexto filogenético, estos músculos más pequeños, que involucran los mecanismos de las manos y del habla, se conocen como múscu= los accesorios. Aparecen más tarde en el ciclo evolutivo, por lo que= son más jóvenes, más complejos y menos eficientes para desarrollar la resistencia y la estabilidad del sistema nervioso que el gru= po fundamental más antiguo. Así, a partir de estas ideas se puede afirmar que el desarrollo y el aprendizaje humano se manifiestan con mucha decisión, a medida que se utilizan movimientos para controlar y manipular objetos y materiales en el espacio.
El desarrollo de los estudios genéticos rev= ela que la “corteza cerebral” comenzó a aumentar en compleji= dad cuando entraron en acción las coordinaciones finas de las manos. Este hecho consolida la importancia de la postura y la posición bípeda, que dejaron libres las manos para la manipulación. Se puede inferir que todo el comportamiento intelectual del desarrollo, el con= trol y la coordinación, se debe primero a los músculos fundamental= es del organismo y más tarde a los músculos accesorios. Por lo tanto, el desarrollo intelectual ha de ir precedido por el movimiento, y un movimiento de grupos musculares en destrezas fundamentales y especiales.
En este orden de ideas, los delicados patrones de movimiento, coordinados con las manos, combinados por los mecanismos de la participación visual, fueron movimientos de un orden superior que, al “final” del proceso evolutivo, dieron lugar a características de gran precisión, como el habla e indirectam= ente, las operaciones simbólicas de lectura y escritura. Este movimiento, = en una relación especial con las experiencias perceptivo-motoras de instante y las almacenadas, condujo a la formación de los conceptos,= los cuales, a su vez, abrieron las puertas para el proceso de pensamiento.
Con el habla y el lenguaje se posibilitó la acumulación de cultura, contribuyendo al desarrollo de capacidades humanas, como el pensamiento, la memoria, la imaginación, la creación, la inventiva y tod= a la subjetividad y multidimensionalidad humana. La evolución biológica humana alcanzó un punto desde el que se pudo inicia= r la evolución cultural; a partir de este momento, interactuaron conjuntamente la evolución biológica y cultural, dando como resultado la aparición de seres humanos. Estudios antropológi= cos ponen de manifiesto que el homo sap= iens se ha desarrollado durante innumerables años hasta convertirse en un= ser muy inteligente.
El desarrollo de la también llamada materia gris o neocortex, hace precisamente lo que es humano, en el orden del conocimiento, con su capacidad de autoconciencia, de imaginación, de anticipación, de iniciativa, de encuentro ent= re estímulo y respuesta, de lenguaje, de cálculo, de pensamiento= , de sentido de justicia, con el poder de fijarse propósitos libremen= te y con la apertura a deseos ilimitados, a la necesidad de placeres estéticos, a bienes abstractos y al anhelo de explorar lo insondable= e infinito.
Ommo Grupe[18] plantea que Herder “definió al hombre como el pr= imer liberado de la creación”, cuya nota característica está “en poder elegir aun cuando el= ija lo peor”; pero a la vez, y como consecuencia, "el hombre se convierte en su propio fin y meta de su elaboración". Así= ;, con la vida del hombre comienza también la educación; venido = al mundo con fuerzas y miembros, tiene que aprender el empleo de tales fuerzas= y miembros, su aplicación y desarrollo. De igual manera, Kant plantea = que, a diferencia del animal que ha de obedecer a sus instintos, el hombre tiene= que elaborar él mismo el plan de su comportamiento. Y lo mismo piensa Schiller, cuando afirma que el hombre posee la capacidad de intervenir como persona “en el currículo de la necesidad” y desarrollar,= por sí mismo, el destino que le ha asignado la naturaleza, y que “= que la razón de que el hombre sea un ser abierto al mundo está en= su liberación existencial de lo orgánico”. Buytendijk hace= lo propio al asegurar que es “el proceso de humanización de la persona humana responsable de lo auténtico y propiamente humano del movimiento del hombre, movimiento que, por tanto, no corresponde a la simple estructura vectorial del campo, sino que es elegido y querido gracias a que= el hombre no está forzado por la situación”[19].
En este sentido, en función de que el hombre pasó de un ser biológico, a un sujeto cultural autónom= o, “hay que pensar a la Educación Física más allá de la simple generación de destrezas deportivas para pon= erlo en escenarios eminentemente competitivos y más bien comprender que d= esde la acción motriz se estructura toda la realidad multidimensional y unitaria de lo humano”[20].
La primera reflexión sobre la Educaci&oacut= e;n Física se particulariza en su objeto de estudio propio, que se centr= a en la acción motriz; en éste se integran el sujeto, la acción misma y el contexto (condiciones externas) de la acción, para conformar un cuerpo concep= tual específico. Se trata de otorgar a la acción motriz el carácter forjador de lo humano, o a la motricidad, la = cual “excede el simple proceso espacio temporal para situarse en un proceso de complejidad humana: cultural, simbólico, social, polít= ico, afectivo, intelectual... y por supuesto motor”[21]; es decir, multidimensional. En esta línea de pensamie= nto se expresa José María Cagigal[22], afirmando que “el movimiento es una de las primeras providencias antropológicas del ser humano”, en la medida que lo designa como el instrumento antropológico natural de la Educación Física.= p>
Desde esta perspectiva, se intenta superar el reduccionismo en que ha caído la Educación Física al s= er considerada como un saber confluente de conocimientos provenientes de las ciencias naturales y sociales, que llegan y se alejan sin afectarse en sí mismos y sin permitir desde ellos la configuración de un cuerpo de conocimiento nuevo y con estatuto académico propio.
Al asumir la construcción de lo humano desd= e la acción motriz, en la dialéctica corporalidad-motricidad-conte= xto, desde la cual, como síntesis, se logra un nivel superior humano y de humanización, bien podría plantearse aquello que Teilhard de = Chardin llamó noosfera: la creación de una nueva armonía entre los humanos, en la que técnica y poesía, producción y espiritualidad, corazón y pensamiento, encuentran una sintonía más alt= a y sinfónica, y donde la Educación Física se constituye e= n la disciplina encargada de construir esa noosfera conceptual ―si es que el término lo permite―, la cual sólo tendría justificación de ser en el contexto de la cotidianidad de la vida humana.
En este sentido, es necesario construir la discipl= ina de la Educación Física orientada hacia desarrollo del potencial humano, multidimensional y unitaria, en el contexto específico de sus relaciones o como lo plantea José María Cagigal, al englobarl= a en tres grandes metas: “1. El hombre dueño de sí mismo, 2.= El hombre en el espacio y 3. El hombre en el mundo social”[23].
Cómo generar al cuerpo, desde la
educación física, la importancia que le corresponde para
implementar el desarrollo de subjetividad humana
En este aparte, el propósito consiste en mo= strar “la psicomotricidad como alternativa de reivindicación de la importancia del cuerpo y el movimiento para el desarrollo humano”, describiendo que la estructuración de lo humano se logró desd= e el movimiento, y señalando cómo el paso por tres (3) componentes= de modelos organizados de movimiento ―el postural, el transporte y la ma= nipulación―, provocaron la conformación de la corteza cerebral (cerebració= n) y con la aparición de la corteza cerebral, en primera instancia, se facilita el refinamiento superior de lo motor y, en un segundo momento, el = desarrollo de lo simbólico, con el logro del lenguaje pensamiento.
La intencionalidad es consolidar un reconocimiento a lo motor, como la base para el desarrollo de lo humano hasta llegar a la conformación del intelecto, teniendo como base la construcción de “corteza cerebral”, desarrollada en el proceso evolutivo para cualificar lo motor, tratando de superar la infravaloración del intelecto, cuando desde el proceso histórico de la evolución del hombre, la conformación = de la corteza cerebral se manifestó como alternativa de facilitaci&oacu= te;n de las posibilidades motoras de adaptación, fundamentales para la supervivencia[24].
Se busca resaltar la importancia del movimiento co= mo el motor dinámico de lo cultural, no sólo en la elaboració= ;n de elementos tecnológicos, sino en lo más trascendente; es de= cir, el alcance de la subjetividad humana, que tiene su comienzo con el reconocimiento del otro, su confrontación con lo moral, hasta llegar= a la abstracción y la simbolización desde el lenguaje y el pensamiento.
Hay que resaltar el logro de la posición bípeda, que ocasiona la liberación de las manos para que, actuando en correlación con los ojos, den inicio a la integración perceptivo-motora, = desde la cual, y a partir de las sensaciones y percepciones, se siga a las representaciones, los conceptos y, desde luego, al pensamiento[25].
Es necesario resaltar que la evolución huma= na ha dejado de ser únicamente biológica, para convertirse centralm= ente en social y cultural, y representada en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la ética, estética, la lúdica y dem= ás categorías que constituyen los significativamente humano, y que apen= as se encuentra en el comienzo de su nivel evolutivo.
Por eso, se plantea “la psicomotricidad como alternativa de reivindicación de la importancia del cuerpo y el movimiento para el desarrollo humano”, con la intencionalidad de abrir un nuevo horizonte para la Educación Física, dándole reconocimiento a la importancia del cuerpo en la búsqueda del desarr= ollo humano, para superar la supremacía instrumental hacia la tecnificación deportiva y la competitividad en que se encuentra inme= rsa, y brindándole, además, una alternativa más humana, al comprender que lo motor sigue siendo esencial en la educación y formación de lo humano, teniendo en cuenta que la filogenia se repli= ca en la ontogenia[26].
Después de estos planteamientos, queda el interrogante de cómo generar al cuerpo desde la Educación Física, la importancia que le corresponde,= para que de allí se parta a un desarrollo fundamental de la subjetividad humana, a travé= ;s de la psicomotricidad como alternativa de reivindicación de la trascendencia del cuerpo y el movimiento para el desarrollo humano”, = que facilita los medios, espacios y alternativas para que la Educación Física pueda preparar líderes como protagonistas cualificados, que logren la recuperación de la Educación Física de su deterioro actual.
En consecuencia, es necesario elaborar, plantear y argumentar estrategias desde la psicomotricidad, para que consoliden el reconocimiento de la Educación Física como la alternativa para rescatar la importancia del cuerpo y la acción motriz en el proceso educativo, ocasionando que, desde lo motor, se pueda estructurar toda la realidad multidimensional y unitaria, hasta la subjetividad que implica el pensamiento formal, lo estético, lo ético, lo lúdico y= la interacción con otros.
Después de realizar el planteamiento anteri= or, sobre la necesidad de reivindicar la importancia del cuerpo desde la psicomotricidad y desde la misma Educación Física y, en particular, para implementar el desarrollo de la subjetividad humana, quedan cuestionamientos e interrogantes como los siguientes:
― = &nb= sp; ¿Cuáles son= las características generales de la psicomotricidad y de la educaci&oacu= te;n psicomotriz?
― = &nb= sp; ¿Cómo gener= ar al cuerpo desde la psicomotricidad la importancia que le corresponde?= p>
― = &nb= sp; ¿Cuáles son= las características fundamentales de un planteamiento educativo que resc= ate la importancia del cuerpo y el movimiento como factores esenciales del desarrollo humano?
― = &nb= sp; ¿Cuáles son= las particularidades de una propuesta que redimensione, contraste y dinamice, el significado de la psicomotricidad y su influencia en el desarrollo de lo humano?
=
&nb=
sp; =
&nb=
sp;
Qué=
; se
está entendiendo por psicomotricidad
"La psicomotricidad nace como un esfuerzo para superar la concepción dualista cartesiana del hombre con el fin de recomponer y respetar su unidad”[27]. Un individuo debe considerarse dentro de un contexto íntegro y global, que surge como resultado de distintos procesos que= se dan a lo largo de su evolución.
Cuando hacemos referencia a la parte motriz, biológica, tratamos con el proceso de maduración orgán= ica, del cuerpo físico, su estructura y funcionamiento. Por otro lado, está la parte ambiental, que señala el medio donde se desenvu= elve la persona y las distintas relaciones que se pueden dar dentro de él= . Ambos procesos dependen uno del otro y se dan a la vez, no en paralelo, sino en conjunta armonía.
Y es así, como un desorden a nivel orgánico tiene también sus consecuencias a nivel relacional y viceversa. El síntoma no es local. No se puede tratar con él = de manera aislada. La psicomotricidad no trata la mente y cuerpo por separado. Entiende al individuo como una esfera que los engloba de manera diná= mica y armoniosa en su constante relación con el medio.
Al tratar con la psicomotricidad, es común encontrar que existe un proceso de maduración neurológica que= le asegura a la especie humana crear una entidad interna que le permita al mis= mo tiempo percibir y percibirse. Vitor Da Fonseca[28] sugiere un Sistema Ps= icomotor Humano en el que, de manera escalonada y basándose en siete factores (conductas neuromotrices y perceptivomotrices), el individuo logra el dominio físico yendo “del acto al pensamiento”[29].
Sin embargo, este planteamiento se queda un poco c= orto, porque nos referimos al campo de acción de la psicomotricidad y su práctica educativa (o reeducativa o clínica), pues omite gran= des aspectos, entre ellos los corporales, como la expresión, la relación y la emoción. A partir de ello, en este apartado expondremos el sistema psicomotor humano señalado por Vitor Da Fonse= ca[30] y la manera en que se asocia cada factor con los demás, traduciendo en capacidades únicas de la especie.
El sistema
psicomotor humano
Nacemos con una relación inconclusa entre el cuerpo y el cerebro que no tiene vías de comunicación, ni de = interacción. Es el desarrollo de la motricidad lo que va a proporcionar esa comunicación estrecha entre el centro y la periferia. Una vez conquistada esa interacción integral del cuerpo y del cerebro, van a surgir nuevas propiedades, nuevas capacidades, nuevas funciones de aprendiz= aje y de relación con el otro.
Esas nuevas capacidades y nuevas funciones de aprendizaje, surgen en la especie humana como la cualidad llamada psicomotricidad. Para poder ocupar= se con las funciones psíquicas más elevadas, como la lectoescritura o sea, el trabaj= o con símbolos, el cerebro humano tiene que organizar primero la información venida de su cuerpo. Así, procesar la información venida del exterior requiere de una atención especial, sólo posible una vez que el interior ha sido regulado.
No es posible empezar al contrario. Siempre es nec= esario comenzar por lo propio, por lo que está cerca, para poder entonces avanzar. Pero si lo básico no es manejado, aquello que requiera algo= de complejidad nunca podrá ser reconocido.
De este modo, el aprendizaje es sinónimo de integración sensorial. El cuerpo se organiza motora y psíquicamente por medio de siete factores (tonicidad, equilibrio, lateralidad, noción del cuerpo, estructuración espacio-tempor= al, motricidad gruesa y fina) que comprenden su dominio y el del exterior.
Esta cualidad, inherente a la especie humana, es l= lamada psicomotricidad porque comprend= e el camino del dominio físico hasta la creación de un “yo” interno (lo psíquico) que posteriormente guiar&aacu= te; el movimiento a voluntad. Aun así, sin el dominio físico, es imposible prestar atención a estímulos exteriores.
Los siete factores anteriormente nombrados se distribuyen en tres unidades funcionales básicas, de las cuales se compone el cerebro. Cada una de estas unidades posee cualidades y características propias que le permitirán realizar las tareas= a las cuales están asociadas. Las tres unidades se organizan estructuralmente, de manera tal, que su trabajo conjunto traduce el potenci= al mental humano, desde el movimiento voluntario hasta la creación del lenguaje. Estos son:
― = &nb= sp; Primera unidad funcional,= para regular el tono cortical y la función de vigilancia.
― = &nb= sp; Segunda unidad fundamenta= l, para obtener, captar, procesar y almacenar información venida del mu= ndo exterior.
― = &nb= sp; Tercera unidad fundamenta= l, para programar, regular y verificar la actividad mental[31].
La tonicidad y el equilibrio se ubican en la prime= ra unidad. La lateralidad, noción del cuerpo y estructuración espacio-temporal en la segunda y finalmente, la motricidad fina y gruesa en= la tercera.
La psicomotricidad, cualidad única en la es= pecie humana, es, en resumen, la integración de la información propioceptiva (datos tónicos, kinestésicos, vestibulares y motores) con la información exteroceptiva (datos visuales, auditivos= , espaciales, temporales) resultando en niveles psíquicos más complejos. La motricidad se presenta en el cuerpo humano dando origen a la psicomotricida= d y sometiéndose después a los designios psíquicos. El movimiento crea la voluntad para después ser dirigido por ella, expresando a través del cuerpo su propio lenguaje, cargado de emoción y vida.
Una
aproximación a la noción de cuerpo
Desde la lateralidad y hasta la estructuraci&oacut= e;n espacio temporal ―la segunda unidad fundamental del cerebro humano―, se establece un puente entre lo meramente físico, la adquisición del tono y el dominio de la bipedestación, hasta = lo intangible en el cuerpo humano; es decir, la noción de un Yo interno. Es, realmente, la lateralidad la que integra perfectamente ambas cualidades. La información propioceptiva y exteroceptiva, una vez integrada y analizada, se almacena y sintetiza en forma de posturas corporales y modelo= s de movimiento, cuyas referencias, a partir de la experiencia corporal, integra= n lo emocional. La cualidad subjetiva aparece en el niño para más tarde, a través del movimiento, expresar el sentimiento.
El cuerpo, convencido físicamente y referen= ciado internamente, se torna un instrumento del pensamiento, siendo a travé= ;s de él que éste se comunica. La constitución del yo interno, el ego, la noción del cuerpo, es de gran significado en los procesos de aprendizaje, ya que instituye la personalidad y la motriz psicológica de las que surgen todo tipo de comportamientos y actitud= es.
“A lo largo de la experiencia, el cerebro or= ganiza una imagen sensorial interna a partir de la actividad motora, imagen que se refina y hace más precisa, se estructura y actualiza, se almacena y = se utiliza"[32]. Como base de la personalidad y sustentando los comportamient= os, la imagen interna que el niño tiene de sí mismo, es la base de cualquier movimiento a voluntad. La noción del cuerpo se convierte e= n un mapa de orientación del espacio exterior.
Una vez interiorizada, creada la imagen del propio cuerpo, ésta es utilizada como referencia hacia los objetos. Algo es pesado o liviano, grande o pequeño, cercano o lejano, con relación al propio cuerpo. Y sus implicaciones en el desarrollo cognitivo son claras. Un problema, pues el trigo lleva un desorden motor, y limitando el plano físico de acceso del lenguaje y al trabajo con símbolos, se ve comprometido.
La
dimensión del movimiento humano
“= span>Tal vez es difícil para los educadores entender que no = hay momentos para el cuerpo y momentos para el intelecto. Quizá si se aceptara que el intelecto es cuerpo, que el cuerpo es sensibilidad, que la imaginación es la puerta a la ciencia, las escuelas serían más divertidas y los niños tendrían menos dificultad en concentrarse. De igual manera, con mayor o menor libertar, un largo período de la vida se ocupa en entrenar el cuerpo para que su eficac= ia no sea traicionada por la maravillosa capacidad de sus sentidos”[33].
El cuerpo es el lugar donde se escribe la historia= . El grado de maduración cronológica, mental y emocional de una persona, puede verse grabado en el cuerpo. Es así como las posturas = y el movimiento (que es una secuencia intermitente de posturas), cobran gran importancia en la psicomotricidad. Al movimiento se le atribuye más = que un estado funcional que expresa el aspecto fisiológico meramente orgánico. El movimiento es también un medio de expresió= ;n en que el cuerpo es utilizado para "hablar". Se le atribuye a éste un sentido comunicativo, afectivo y emocional, que evidencia, el sentido de lo humano.
El movimiento de cada personaje, se acondiciona a = las adaptaciones y ajustes que éste debe realizar en la búsqueda = de sortear correctamente las necesidades impuestas por el medio. Por eso, cada movimiento es un sello personal, aunque todos partamos del mismo punto y presentemos las mismas capacidades motoras y adaptivas, la manera como cada= uno entiende el mundo y expresa su manera estar – dentro – de ̵= 1; él, torna peculiar el movimiento. Como si habláramos de la fi= rma o la huella digital. La manera en que caminamos, cumplimos, saludamos, dormimos, etc., indica rasgos de nuestra personalidad y estado de án= imo, que permite realizar innumerables lecturas del cuerpo humano expresándose a través de los gestos.
Hay varios vocablos referidos específicamen= te al movimiento, que me gustaría tratar ahora, según la descripción hecha por Pedro Berruelo[34]. El autor cita los términos de: movimiento, reflejo, voluntario, natural, espontáneo, artificial, automático, expresivo y funcional. El movimiento humano, traducido en acción, necesita de elementos tales como la coordinación de diferentes grupos musculares y la intención para llevarse a cabo. A ésta acción o conducta motriz, se le conoce como praxia. Uno de los significados más relevantes que adqui= eren las praxias, dentro del movimie= nto humano, es el de su carácter expresivo, incidiendo de esta manera en= el desarrollo del pensamiento y del lenguaje.
Jean Le Bouch, citado por Pedro Berruelo[35], distingue tres tipos diferentes de praxias dependiendo de su intención: las transitivas, las simbólicas y las estéticas. = Las praxias transitivas indican un des= eo de modificar el objeto sobre el cual se centra la atención. Las simbólicas, por su parte, d= enotan un deseo de comunicar algo mediante el gesto. Y, finalmente, las estéticas, que tambi&ea= cute;n pretenden comunicar una idea o un sentimiento, dando mayor prioridad al med= io que utiliza para hacerlo que a la precisión misma del mensaje.
No resulta difícil ahora, entender por qu&e= acute; la psicomotricidad estudia el movimiento como una producción corpora= l de un individuo que lo utiliza para relacionarse con el otro, no sólo de manera funcional, sino también comunicativa y emocional.
El arte, la más noble y profunda evidencia = de que el interior de una persona se hace tangible a través de su cuerpo, invita, de manera silenciosa y apasionante, a crear un lenguaje donde las palabras se tornen colores sobre el lienzo, notas sobre las cuerdas y armoniosos desequilibrios de las posturas. Un lenguaje donde, una vez conoc= ido lo que puede el cuerpo, las maravillosas capacidades de sus sentidos se invierten para entonces mirar con el tacto, tocar con los ojos y hablar con= el cuerpo. Y ese sentido de lo humano, me parece, debe ser el sentido de la educación: mostrar el camino por donde la persona pueda encontrar su propia manera de “moverse” en el mundo.
Los espacios académicos de acción,
recursos y método de intervención de la educación
psicomotriz
La educación psicomotriz es un campo bastan= te amplio, y no se trata únicamente de un tipo de educación. Por= que, si bien es cierto que guarda sus diferencias con la educación tradicional y las técnicas de intervención en reeducaci&oacut= e;n psicomotriz, esto no significa que no esté directamente relacionada = con ellas. Existe, afortunadamente, este campo de acción que se conviert= e en salón escolar y la sala de terapia en una sala de psicomotricidad, y viceversa.
Las diferencias que caracterizan estas tres formas= de educación, radican en la manera en que entienden y se relacionan con= el infante y el niño y las técnicas que utilizan para tal fin; s= in embargo, una vez entendidas bajo el manto del individuo y del grupo en que = se desenvuelve, su intervención las presenta casi como una sola.=
Según Josefina Sánchez, “la educación psicomotriz se lleva a la práctica mediante una pedagogía del descubrimiento,= i> a partir de la exploración de situaciones espontáneas variadas,= que van a llevar al educando, según sus características personale= s y sus vivencias, a procesos de relación y maduración diferentes”[36].
En todo caso, para que cada proceso de relaci&oacu= te;n y cada vivencia puedan realmente llegar a ser explotados de manera positiva h= acia la maduración del niño y de la niña, la estructuración de los programas, como su modificación, depend= iendo de la respuesta del infante, los profesores no sólo deben tener en cuenta, sino basarse, además, en los intereses del grupo; es decir, = en los intereses de los niños, sus circunstancias, diferencias y deseos, logrando, entonces, que la educación se adapte a los alumnos y no que los estudiantes moldeen su desarrollo hacia cánones ya preestablecid= os.
De tal manera que, en la educación especial= , o reeducación ―según el punto de vista que se está tratando ahora, aunque sería igual de válido para cualquier o= tro tipo de educación―, la intervención es guiada por la necesidad de encontrar nuevos recur= sos y métodos para empezar desde las potencialidades del niño, hecho que genera un respeto hacia la expresividad, y no desde sus posibles proble= mas de desarrollo, pues, de lo contrario, se pretendería que el estudiante aprendiera según los intereses y objetivos del profesor y= la creación del programa se vería canalizada únicamente h= acia la superación de un déficit psicomotor. Es, imprescindible que el psicomotrista se abra a los diferentes ritmos y expresiones individuales de cada= uno de sus alumnos (por eso, los grupos deben ser pequeños; en lo posibl= e, no mas de diez niños), desarrollando su escucha corporal hacia lo que cada uno de ellos es.
Conclusiones
Vimos cómo el cerebro humano va adquiriendo complejidad a lo largo de su maduración neurológica, pasando = del movimiento reflejo al voluntario, creando la noción del Yo, que, en sí misma, const= ituye lo psíquico. A continuación, para terminar, expondremos las características de la educación psicomotriz y su significado = en la edad infantil.
Es importante, al tratar con la educación psicomotriz, definir, en primer lugar, lo que se entiende por educaci&oacut= e;n y cuál es su relación específica con la psicomotricida= d. Existen variadas clasificaciones de educación, dependiendo de su concepción, diferenciándose en su función o finalidad. Zabalza, citado por Josefina Sánchez[37], clasifica la educación en cinco concepciones sociales= : como desarrollo, como liberación, como capacitación socio-laboral, como información y como formación.
En este caso en particular, y siempre que se hable= de educación psicomotriz, la orientación se dará hacia la globalidad del ser (parte psíquica y parte motriz) y por eso consideramos más acertadas las concepciones de desarrollo, formación y liberación, según la clasificación = de Zabalza (1990).
Basándose en estas tres últimas concepciones, el objetivo general de la educación sería el de “facilitar en cada sujeto la construcción consciente de sus fo= rmas de pensar, sentir y actuar, mediante el ejercicio libre de su independencia intelectual”[38], y bajo esta perspectiva, no hay mucha diferencia entre el ob= jetivo que persigue la educación “normal”, por así llama= rla, y el de la práctica psicomotriz. Sin embargo, ha de tenerse presente= que la intervención psicomotriz encaminará su atención a lo corporal, mejorando el ajuste del sujeto a su entorno, equilibrando, como d= iría Josefina Sánchez, su indepen= dencia intelectual[39]; es decir, su indep= endencia corporal y emocional.
La educación es un proceso de descubrimient= o, relacionamiento y superación. Pero no podemos relacionarnos con algo= en la medida en que nuestra atención se centra en lo que vamos a conseg= uir. Y es por eso que decimos que el niño debe descubrir y superar su pro= pio medio a través del juego. Porque en el juego no hay futuro ni pasado, sólo presente, sólo atención al momento. De esa manera= , se avanza al ritmo apropiado. Si se presta atención al presente, el movimiento y el aprendizaje surgen en el niño como necesidad, como expresión y no como asimilación de unas formas que le son aje= nas.
La educación psicomotriz, efectivamente, ti= ene un gran énfasis en el movimiento coordinativo, pero no es la asimilación del gesto en lo que se basa. Estas pruebas pretenden no = otra cosa que proporcionar al niño la mayor cantidad posible de experienc= ias en búsqueda del enriquecimiento y desenvolvimiento corporal y de actitud; en otras palabras, busca enriquecer su exploración sensorial con y del medio. Así, “hay más posibilidad de aprender, cuántos más elementos del medio sean incorporados en el proce= so de retroalimentación”[40]. Entre más interesado se muestre el niño, habrá más oportunidad de introducir experiencias que le enriquezcan.
La intervención psicomotriz es una práctica afectiva donde exist= e un diálogo tónico, hay un encuentro corporal entre el niñ= o y el psicomotrista, anulando la relación viso-auditiva de la escuela normal. El psicomotrista percibe al niño, lo siente, pero no se transforma en él. Lo ayuda a madu= rar mediante la relación afectiva (que le da sentido a lo humano) que su= rge entre los dos.
El psicomotricista escucha al niño cuando lo observa y dispone su cuerpo hacia un diálogo tónico. Observar al niño quiere decir, conocer= lo, hablarle mediante la mirada, estar presente a sus producciones y enseñarle a valerse de sus ojos, su cuerpo y su movimiento. El conta= cto visual es muy importante; indica que mi atención está con él, que lo sigo y lo cuido. Necesito mirarlo, si quiero, mediante la relación afectiva que entablamos, mostrarle y hacerle entender lo que puede el cuerpo.
Finalmente, dando cumplimiento al propósito=
de
presentar “la psicomotricidad como alternativa de reivindicació=
;n
del cuerpo y el movimiento para el desarrollo humano”, a partir de que
uno de los problemas fundamentales de la Educación Física
está centrado en el dualismo=
(mente-cuerpo), a través del desarrollo argumentativo de este docume=
nto
se ha pretendido mostrar que cerebro y cuerpo no son dos esferas diferentes,
sino una sola, interdependiente y organizada. El cerebro es el órgan=
o de
la motricidad y el cuerpo es la base sobre la cual se edifica lo
psíquico. Si no tuviéramos cuerpo, simplemente no
podríamos pensar, y nuestra condición de seres conscientes con
capacidad de aprendizajes superiores se da debido a la estructuración de nuestro cerebro a través del
movimiento físico.
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ese punto de vista continua vigente. Ver: John Locke, “Algunos
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,
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[2]=
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[7]. John Locke (1632-1704 ), English philosopher, I affirm than in the
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[16]. Harold Barrow y Janie Brown P., op.
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[17]. Ibíd.
[19]. Ibíd.
[23]. Ibíd.
[28]. Op. cit. =
[34]. Op. cit. =
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