CREAR UN ADECUADO CLIMA MOTIVACIONAL: PRINCIPAL CAMPO DE ACCION DEL ENTRENADOR DE GIMNASIA ARTÍSTICA EN LA PSICOLOGÍA DEL DEPORTE.

 

SUITABLE MOTIVATIONAL CLIMATE CREATION: MAIN ACTION FIELD OF THE ARTISTIC GYMNASTICS COACH IN SPORTS PSYCHOLOGY.

 

Ingrid Bibiana Peña Castiblanco. 

Esp. Biometodología del Entrenamiento deportivo. 

Bogotá – Colombia.

 ingridbib@yahoo.es

 

 

REDDEPORTE, Revista Digital

 

Resumen: Uno de los factores determinantes para la ejecución de cualquier actividad y en el que más fácilmente se puede llegar a influir es la motivación.  La gimnasia artística es un deporte que exige altos niveles de concentración, voluntad, disciplina, constancia y tolerancia a la frustración, es así, como es necesario crear un clima motivacional adecuado que le permita al atleta una exitosa actividad de entrenamiento y competición.

 

Un clima motivacional adecuado se refiere básicamente a tres aspectos fundamentales: Las relaciones sanas entre la comunidad deportiva; la adecuada retroalimentación y la alegría y gozo del deportista en el desempeño de las tareas.

 

Existen diversas estrategias que contribuyen en cada uno de estos aspectos y que pueden ser utilizadas por el entrenador, para desde su rol complementar el papel desempeñado por el psicólogo deportivo.

 

Palabras clave: Psicología gimnasia, clima motivacional, gimnasia artística, motivación.

 

Abstract: One of the determining factors for the performance in any activity and in which you can influence mostly is motivation. Artistic gymnastics is a sport that requires high levels of concentration, determination, discipline, perseverance and a high level of tolerance. Hence it is necessary to create a suitable motivational climate which will allow the athlete a successful training and competitive performance.


A proper motivational climate refers basically to three key areas: healthy relationships between the sporting community: effective feedback, the athlete’s happiness and joy in the task’s performance.


There are several strategies that help in each of these areas and can be applied
by the coach, to complement the role played by the sports psychologist.

 

Key words:  Gymnastics Psychology, motivational climate, artistic gymnastics, motivation.

 

 

Viendo el proceso de entrenamiento, como algo que no solo afecta al músculo, sino que además concibe al hombre como a un ser integral y que va dirigido a afectar las diversas dimensiones del mismo, la preparación psicológica del deportista en la actualidad, esta jugando un papel mas influyente y relevante para lograr la excelencia en el deporte, que antes (Ludwing, 1996).  Cuando el trabajo táctico, técnico y funcional llegan a su límite, el paso a seguir es trabajar en la mente (González, 1992), es por esto que la preparación psicológica del deportista debe trabajarse de manera articulada junto con la preparación física y técnico-táctica, teniendo en cuenta todos aquellos canales de influencia psicológica con los que este cuenta (Buceta, 1998) durante la preparación del atleta a largo plazo.

 

Uno de los factores determinantes para la ejecución de cualquier actividad y en el que más fácilmente se puede llegar a influir (positiva o negativamente) es la motivación, entendida como un “conjunto de factores innatos (biológicos) y aprendidos (cognoscitivos, afectivos y sociales) que inician, sostienen o detienen un conducta” (Mankeliunas, 1987).  La motivación desde su clasificación más simple se divide en: motivación intrínseca, motivación extrínseca y amotivación (Vallerand & Lossier, 1999), sin embargo, sería pretencioso pensar que el entrenador puede desde su rol llegar a influir de forma consiente en cada una de las diferentes categorías, más bien y dada la preparación académica del entrenador, podría decirse que su mayor campo de acción está en el aspecto de la motivación extrínseca (aunque esta afecte directamente a la intrínseca), básicamente en la creación de un clima motivacional adecuado dentro de los entrenamientos y competencias, que garantice el máximo provecho del potencial de sus deportistas. 

 

Este artículo pretende presentar postulados a cerca de los factores fundamentales a tener en cuenta en la generación de un adecuado clima motivacional dentro y fuera de las competencias en atletas de gimnasia artística en edades tempranas.

 

Siendo la gimnasia artística un deporte que requiere de altos niveles de concentración, voluntad, disciplina, constancia y tolerancia a la frustración entre otros, “la exitosa actividad de entrenamiento y competición en la gimnasia resultaría imposible sin una motivación debida” (Smolevskiy, 1996) así pues, el fortalecimiento de la motivación a través de la creación de un ambiente que contribuya a su desarrollo y mantenimiento es fundamental para el rendimiento del atleta dentro y fuera de las competencias.

 

El clima motivacional adecuado se puede considerar como un ambiente concentrado en el aprendizaje y mejoramiento del atleta, en donde la competencia y valoración cuantitativa de la misma no es el fin.  Un ambiente en el que el atleta compite consigo mismo, en el cual su único interés es superarse, en donde no existen modelos o prototipos ni comparaciones y en donde los fracasos son percibidos como factores inherentes al aprendizaje que enriquecen dicho proceso; lo que ha sido denominado también como un ambiente orientado hacia la tarea (task-involved climate), en contraposición a esta encontramos el ambiente orientado hacia el ego (ego-involved climate) donde la comparación con otros es la “vara” con la cual se  mide el éxito o el fracaso en la actividad (Ames, 1992), en donde se es bueno en la medida en que se le gane a los demás, y en el cual la frustración esta constantemente en escena. 

 

Cuando se habla de cualquiera de los dos tipos de orientación es necesario resaltar que estas, como muchos otros aspectos en la vida de un individuo quedan definidas en la etapa del inicio de la adolescencia (12 o 13 años), siendo mucho más complicado modificarlas o adaptarlas después de esta edad (García, 2004).  Sin embargo cabe señalar que las dos orientaciones mencionadas anteriormente interactúan permanentemente dentro de un mismo individuo, existiendo una predominancia de alguna de las dos, que se evidencia según el contexto (orientado a la tarea u orientado al ego) en donde se desenvuelva el individuo (Cervello, 1996; Duda, 1989; Duda y Nicholls, 1992; Roberts, Treasure y Hall, 1994).

 

Existen numerosas investigaciones que ratifican los beneficios de un ambiente orientado hacia la tarea (García, 2002:2004).  Aún así y siendo concientes de dichos beneficios, es importante preguntarse por la forma en que puede ser aplicada esta orientación en nuestro contexto y el papel que juega el entrenador en la aplicación y efectividad de la misma en atletas de gimnasia artística en edades tempranas.

 

Para que el entrenador pueda crear un clima motivacional orientado hacia la tarea se debe referir básicamente a tres criterios específicos que fundamentan dicho ambiente: Relaciones sanas entre la comunidad deportiva, adecuada retroalimentación y Alegría y  gozo en el desempeño de las tareas (Duda, 1992).  Cada uno de estos aspectos tiene varios puntos que consideraremos a continuación:

 

1.      Relaciones sanas entre la comunidad deportiva: Dentro de la comunidad deportiva, mencionaremos al atleta y al entrenador. (Aunque existen otros agentes que forman parte de la misma). 

 

En un clima motivacional orientado hacia la tarea se fomenta la colaboración entre compañeros de equipo, lo que redunda en menor rivalidad entre estos y menor frustración por las comparaciones, es orientado por un entrenador de tipo cooperativo, que proporciona al deportista una estructura en la cual él es parte activa y consciente de su propio desempeño (Martens, 2002).  En la medida en que el entrenador valore las opiniones de cada uno de sus deportistas, estos se sentirán más motivados (Schneider & Baker, 2006), este tipo de entrenador trata a sus atletas con equidad, lo que genera mayor lealtad y mejor disposición de estos en sus entrenamientos y competencias (Schneider & Baker, 2006).

 

2.      Adecuada retroalimentación: La cual se enfoca principalmente en el esfuerzo, los adelantos y el manejo de las diferentes habilidades.  Este tipo de retroalimentación se brinda de forma individual, clara y oportuna.

 

Dicho refuerzo se realiza al rendimiento y no al resultado, a los pequeños avances en dirección a la meta y resaltando además de las habilidades deportivas, el desarrollo de habilidades emocionales y sociales, lo cual redunda en el aumento de la confianza y percepción de autohabilidad (García, 2003), creando un ambiente de mayor diversión y satisfacción del atleta consigo mismo.

 

3.      Alegría y gozo en el desempeño de las tareas: Algunos psicólogos piensan que la frustración es la razón básica para que el aprendizaje se de en primer momento (Massimo, 2007), sin embargo, es importante que el entrenador recuerde, que en un clima motivacional orientado hacia la tarea, el atleta debe ser enseñado a encontrar la mayor satisfacción posible en la ejecución de cada uno de los elementos que integran el proceso de aprendizaje (Duda, 1992). 

 

Para que esto suceda es necesario ir paso a paso en dicho proceso, el entrenador debe dar una equitativa relevancia a los aspectos técnicos, tácticos, físicos y psicológicos y no debe dar por hecho ninguno, pues estas omisiones pueden derivar en futuras frustraciones de difícil trato (Massimo, 2007).  

 

Teniendo en cuenta que el entrenador desde su rol, no debe pretender reemplazar o suplir la ausencia del psicólogo especialista en deporte, sino que debe más bien complementar la labor de éste último.  Es importante que el entrenador conozca y trabaje en aquellos aspectos psicológicos en los que desde su diaria labor pueda llegar a influir. 

 

Con respecto a los aspectos que enmarcan un clima motivacional orientado hacia la tarea mencionados anteriormente el entrenador puede dirigir su esfuerzo hacia cada uno de ellos teniendo en cuenta:

 

1.  Relaciones sanas entre la comunidad deportiva:

P      Permitir espacios de cooperación: Aunque la gimnasia es un deporte individual, el entrenador debe proporcionar a los deportistas espacios para observar y corregir a sus compañeros, supervisar la ejecución de la carga, realizar las ayudas necesarias (con previa instrucción) en elementos que así lo necesiten, analizar videos, dar y recibir retroalimentación de los compañeros y asistir a competencias de estos, entre otros.

 

P      Promover la amistad: Es necesario que el entrenador considere que para lograr la excelencia no solo se debe estar entrenando día y noche.  De esta forma, el entrenador debe fomentar espacios de integración, presentaciones, salidas, pequeñas celebraciones, (cumpleaños, días especiales, etc.) reconocimientos (al más ordenado, el más colaborador, el más puntual, etc.) y otros espacios que fortalecen la motivación y satisfacción del deportista.

 

P      Permitir la participación del atleta en su proceso de aprendizaje: El entrenador debe involucrar al atleta en la toma de decisiones con respecto a diferentes aspectos: elección del orden de aparatos a practicar, del objetivo de la sesión, de elementos y combinaciones coreográficas que integrarán los esquemas, de la música a utilizar en los mismos, del diseño de uniformes y otras oportunidades de intervención que él considere pertinentes.

 

P      Tener un canal de comunicación doble: Es decir atender a las sugerencias del deportista, estar pendiente de las reacciones del mismo frente a las tareas que se le asignan y de las reacciones de si mismo como entrenador ante las diferentes situaciones que se presentan, esto a lo largo genera mayor confianza del atleta con su entrenador y obviamente mayor sentimiento de lealtad y respeto hacia el mismo.

 

2.  Adecuada retroalimentación:

P      Reforzar los pequeños avances en dirección a la meta: El entrenador que se enfoca en la tarea debe premiar los pequeños avances, la maestría en la ejecución de un elemento, la confianza ganada en un elemento de dificultad, la determinación que se gana, los pequeños logros a nivel físico, técnico y psicológico de sus deportistas, los cambios positivos de actitud, la persistencia y todos aquellos cambios que a la postre generarán un aumento en el rendimiento final del deportista.

 

P      Reforzar lo bueno: Aunque suene obvio, algunos entrenadores con sus actitudes y queriéndolo o no, empiezan a dar mayor refuerzo a lo malo que a lo bueno.  Fijándose precisamente en cada uno de los errores que comete el deportista, sin resaltar las cosas que éste está haciendo bien, esto en muchos casos termina por hacer que dichos comportamientos se sigan presentando debido a la atención que se le da a los mismos y que aquellos desempeños que se deseen tarden más en manifestarse.  Es así como el entrenador debe hacer énfasis en lo que se está haciendo correctamente y desalentar aquellas actuaciones que no se quieren, teniendo en cuenta claro, no pretender influir en características del atleta no modificables (Duda, 1992).

 

P      Feedback intrínseco: El entrenador aparte de afectar concientemente el estado motivacional del atleta con diversas estrategias, debe ser consiente que sus actitudes afectan de forma inconsciente el desempeño del gimnasta.  Es así, como el entrenador debe mantener una comunicación permanente consigo mismo que determine si la forma de actuar o expresarse con su deportista es la adecuada de acuerdo con el resultado que se pretende obtener.  En el clima motivacional orientado hacia la tarea, el entrenador debe cuidar su tono de voz, su lenguaje corporal y sus acciones, así como sus expresiones de decepción o rabia frente al desempeño del atleta, ya que estas lo afectan de forma directa y los gimnastas en estas edades aprende más del ejemplo, que de la palabra.

 

3.  Alegría y gozo en el desempeño de las tareas:

P      Objetivos de rendimiento claros: Para que el deportista no caiga en episodios de frustración, es importante que éste tenga claros desde el principio lo que se espera de él y lo que é espera de si mismo, fijando objetivos de rendimiento y no de resultados en enfrentamientos o competencias.

P      Ir paso a paso: Realizar cada uno de los segmentos que se consideren pertinentes para la apropiación de una destreza, sin saltarse u obviar ninguno, para así no dejar vacíos que posteriormente puedan ser claves para el desempeño del deportista. El entrenador debe asegurarse de que el proceso se ejecute también que el resultado sea solo una consecuencia del mismo, no dejando cabida a la suerte, lo que refuerza la seguridad del deportista.

 

Teniendo en cuenta los aspectos mencionados anteriormente y aquellos otros que el entrenador considere pertinentes, se esta asegurando dentro del gimnasio y desde lo que al entrenador concierne, un espacio agradable y constructivo que brindará al deportista la motivación necesaria para permanecer y perseverar en dirección hacia lo que pretende lograr.

 

Referencias: 

         Ames, C. (1992b). Achievement goals, motivational climate, and motivational processes. In G. Roberts (Ed.), Motivation in sport and exercise: 161-176.

         Buceta, J. María, Psicología del entrenamiento deportivo. Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. 1998; http://www.palestraweb.com/zona_libre/publicaciones/PUBLICACIONESdivulgativas2.pdf

         Cervello, E. La motivación y el abandono deportivo desde la perspectiva de las metas de logro. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valencia. 1996.

         Duda, J. Relationship between task and ego orientation and the perceived purpose of sport among high school athletes. Journal of Sport and Exercise Psychology, 1989; 11: 318-335.

         Duda, J. The Implications of the Motivational Climate In Gymnastics: A Review of Recent Research. The athlete wellness book; USA Gymnastics merchandising; 1999; http://www.usa-gymnastics.org/publications/technique/2000/3/motiv-climate.html

         Duda, J.L., y Nicholls, J.G. Dimensions of achievement motivation in schoolwork and sport. Journal of Educational Psychology. 1992;  84: 290-299.

         García, T. Estrategias metodológicas para la creación de un clima motivacional adecuado en deportes de equipo. Revista digital EF deportes. 2004; (79).

         González, J. Psicología y Deporte. 2da. ed. Madrid: Biblioteca Nueva; 1992.

         Ludwig, M. A sport psychology perspective. Journal of Physical Education, Recreation and Dance. 1996; 67 (5): 31-33.

         Mankeliunas, M.  Psicología de la motivación.1ra. ed. México: Editorial Trillas.

         Martens R.  El entrenador de éxito. 1ra. ed. Barcelona: Paidotribo; 2002.

         Massimo J. It’s so frustrating. Technique. 2000; 20, (7).

         Roberts, G., Treasure, D.C., y Hall, H. Parental goal orientations and beliefs about the competitive sport experience of their child. Journal of Applied Social Psychology. 1994; 24: 631-645.

         Smolevskiy, V. Tratado general de gimnasia artística deportiva. 1ra. ed.  Barcelona: Paidotribo; 1996.

         Schneider R., Baker R. Obtaining maximun effort and results from your athletes through motivation. Strategies. 2006; 19 (6): 27-31.

         Strawbridge M., Marshall N. Creating a healthy & effective motivational climate. Technique. 2000;  20 (2).

 

http://www.reddeporte.com/ Revista Digital - Bogotà-Colombia - Año 2- Ediciòn 5- N° 17 - Febrero de 2008.

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